Estrés laboral.
abril 1, 2008 | Sin categoría
Después de unos días de descanso, he vuelto al trabajo.
Ha sido un día agotador.
Un enfermo vino a saludarme dándome un beso. Hacía poco tiempo se había ido de alta y ahora volvía y al parecer peor que en el ingreso anterior.
Me llama aparte y me confiesa que él es Jesucristo y que necesita que le deje las puertas abiertas del Psiquiátrico ésta noche, pues tiene que avisar a todas las personas buenas de lo que va a ocurrir, para que se refugien en el Estadio de Deportes que es el único lugar donde estarán a salvo del fuego, pues todo lo demás arderá por órden divina a partir de las doce de la noche.
Al decirle que no podía hacer eso, se enfadó muchísimo conmigo, tanto que me dio un poco de miedo; pues cuando se trata de un iluminado, no sabes cual puede ser su reacción, cualquier cosa puede suceder; eso sí, siempre en nombre de Dios.
En mitad del pasillo de pronto uno que le da un puñetazo a otro; trato de separarles, sujetando de la bata a uno de ellos, llegan otros compañeros y me alludan….
Salimos al patio, los enfermos están fumando antes de ir a dormir y de buenas a primeras uno le da un empujón a otro y comienza otra pelea, me veo en medio tratando de separarles… hacía tiempo que no había un ambiente tan hostil.
Hay una italiana,joven, que quiere saber quién la ha traído aquí y por qué…insiste e insiste casi exigiéndome una respuesta, ya; un enfermo la conmina a que me deje en paz, que mañana se lo pregunte a su médico, pues yo no tengo la culpa de que esté aquí… en fin ha sido toda la tarde así.
Me olvidaba que nada más llegar al trabajo llegó un enfermo acompañado de tres guardas de seguridad y personal de enfermería, era peligrosísimo, ese fue el comienzo de la tarde.
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Comments (2)


Vaya día Elsa.
¿a que se deberá el ambiente tan hostil?
Un beso.
Había más jóvenes que de costumbre… es como cuando hay demasiados gallos en un gallinero…
Un beso Jenny.