Los Aztecas: su sociedad.


marzo 27, 2011 | Internet

Entre los aztecas, el vestido indicaba el rango social de los individuos. Los adornos de plumas, oro y jade se reservaban para os nobles, en tanto que la gente del pueblo había de contentarse con obsidiana y pieles de conejo. La sociedad estaba dominada por la clase de los dignatarios, los tecuhtli. El soberano, llamado tlatoani, “el que tiene la palabra”, procedía de esta clase y era elegido por un colegio de señores. Estos últimos representaban a todo el pueblos ante tlatoani, administraban justicia, velaban por los cultibos de los campos cuyo producto servía para pagar el tributo y se encargaban de que se recaudaran los impuestos. Los sacerdotes ocupaban también un lugar importante. La enseñanza en las escuelas de los templos era ruda. El ejercicio del sacerdocio exigía castidad y resistencia física y moral. Muchachos y muchachas se consagraban a dicho sacerdocio cuando cumplían veinte años. Algunos se especializaban en astronomía y otros en conocimiento de las hierbas medicinales. La consagración suprema era la función de sacrificador. La condición de mercader disfrutaba de un prestigio indudable. Los pochteca, “señores viajero” que iban a lugares lejanos y peligrosos en busca de mercancías preciosas practicaban también el espionaje al servicio de tlatoani y conseguían honores y riquezas. Los artesanos llevaban el título envidiable de tolteca porque la invención del trabajo de las materias preciosas se atribuía a los gloriosos antepasados toltecas. El lugar inferior de la escala social estaba formado por los macehualli, “hombres del común”, agricultores en su mayoría, obligados a pagar el impuesto, a las prestaciones personales y al servicio de las armas . Pero el mérito y el valor permitían acceder a las capas superiores: la captura de cuatro enemigos le garantizaba al soldado la obtención de honores y el acceso al título de tecu.htl


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