Propiedades de la cebolla
marzo 6, 2010 | Internet
La cebolla es una excelente fuente de calcio, fósforo, yodo, vitaminas, es rica en azufre…
La cebolla es un alimento de gran interés por su contribución a una dieta saludable y equilibrada. En la actualidad se realizan nuevos experimentos con ella, con el fin de determinar su aplicación para combatir enfermedades.
A continuación citamos algunos usos recomendados.
La cebolla es rica en propiedades que hacen de ella un tónico general y un estimulante apetitoso.
Debido a su contenido en vitaminas A y C, puede tratar todo tipo de enfermedades respiratorias.
También gracias a su contenido de vitamina B es apropiada para el tratamiento de enfermedades del sistema nervioso, aspecto éste particularmente importante en la agitada vida moderna.
Tiene propiedades antianémicas, gracias a que aporta también hierro, fósforo y mineral; por lo que aporta glóbulos rojos y repone la pérdida de sangre.
Protege contra infecciones y regula el sistema digestivo, manteniendo el balance de los fermentos digestivos y previniendo los parásitos intestinales.
Protege contra determinados tipos de cáncer, puesto que muy útil contra el Estroncio-90 (tóxico radiactivo de la atmósfera).
También produce efectos beneficiosos contra numerosas enfermedades como la tuberculosis, diabetes, nefritis, reuma, ciática, gota, descalcificaciones óseas, senilidad glandular, bronquitis, catarros, insomnio, alcoholismo y tabaquismo, entre otras.
El profesor Capo (Francia) afirma que comer ensalada de cebollas crudas con aceite vegetal evita el debilitamiento sexual y crónico. También, que el caldo de cebolla es beneficioso para la próstata y los riñones.
El científico sueco Are Vaerland llama a la cebolla el “radio del mundo vegetal”.
Un grupo de doctores de la universidad de Newcastle afirmaron que la cebolla hervida, frita o cruda incremente la capacidad de la sangre para disolver coágulos internos, previniendo , de este modo, la trombosis coronaria.
En resumen, podemos afirmar que la cebolla juega un importante papel en la nutrición y la salud. Y cada día son descubiertos nuevos y beneficiosos efectos sobre nuestras vidas.
Las cebollas nunca pueden ser suficientemente recomendadas; ellas poseen más sustancias nutritivas que tal vez cualquier otro vegetal. Es un hecho bien conocido que un montañés puede trabajar por dos o tres días íntegros, sin más alimento que unas pocas cebollas crudas y un pedazo de pan.
NANAS DE LA CEBOLLA
La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.
Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma al oírte,
bata el espacio.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!
Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.
Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!
Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.
Miguel Hernández, 1939

