Violencia inesperada.
abril 19, 2008 | Sin categoría

Entramos, nos damos el relevo, comienza la jornada.
Como siempre sobre esa hora despertamos de su siesta a los que duermen, pues es la hora de la visita.
Estoy en las primeras dos habitaciones, cuando oigo un enorme golpe; me asomo al pasillo y alguien frente a mí,de una enorme estatura y de complexion fuerte, con un sillón blanco, sobre su cabeza, lo lanza hacia donde yo estoy destrozándolo contra el suelo. He pasado un buen susto, pues no me lo esperaba; me temblaban las piernas.
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Comments (2)

Que malrato Elsa. Me alegro que no te haya ocurrido nada. Sigo pensando que para cuando un plus de peligrosidad…
Un beso.
Trabajar con enfermos mentales es precioso, pero hay momentos inesperados.