Yoga: Postura Sarvangasana o postura de la vela.
enero 20, 2011 | Internet
Tiéndete en el suelo boca arriba, con las piernas juntas y estiradas, los brazos a ambos lados del cuerpo y las palmas de las manos vueltas hacia abajo. Ahora, separa las piernas del suelo hasta que formen un ángulo de noventa grados con el torso. Seguidamente, presiona con las manos contra el suelo para poder despegar también als caderas y la espalda, de modo que tu cuerpo quede erguido formando un ángulo lo más recto que puedas con el suelo.
Todo el peso del cuerpo caerá sobre los hombros y el mentón quedará fijo, apoyado contra el esternón. Para mantener un equilibrio paerfecto, flexiona ahor a los brazos de manera que los codos queden en el suelo y las palmas de las manos apoyen la espalda, un poco por encima de las caderas.
Esta postura se debe hacer cuidadosa y lentamente; inclina las piernas hacia atrás, acercando los pies al suelo. Devuelve los brazos a la posición imicial y baja apoyando vértebra a vértebra, con las piernas siempre estiradas.
También puedes bajar con las manos apoyadas en la espalda hasta el último momento, para no perder el equilibrio.
Al principio sentirá una ligera presión en el pecho por parte de la barbilla, pero esta molestia pasa en pocas sesiones. Debido a esto trata de enviar el aire hacia la base de los pulmones y así masajearás suavemente el diafragma.
Cuando te sientas bien en la postura, trata de establecer un ritmo respiratorio muy lento. Acompaña el descenso de la columna con una larga exhalación.
La presión que ejerces provoca un impulso hacia arriba de la columna vertebral y de los centros nerviosos. Esta técnica debe acompañar todos los ejercicios de Pranayama, cuando ya los domines, porque te ayuda a retener el aire y aprovechar la energía.
Esta postura se debe realizar una sola vez por sesión, al principio de treinta segundos y cada semana se puede sumar treinta segundos más hasta llegar a los tres minutos.

