Patada en el metro de Barcelona a una menor ecuatoriana.
febrero 21, 2009 | Noticias, Personal
Estos días se celebra el juicio contra este “caballero”, que cierto día se levantó de mal humor y no tuvo nada mejor que hacer para desfogarse que arremeter contra una menor de edad que viajaba en el metro, en el mismo vagón que él.
Han salido unas imágenes del juicio en que el energúmeno dice que no recuerda nada, que se da asco a sí mismo… ah, y lo más divertido que había bebido trece cervezas, dos cubatas y pastillas de éxtasis; claro, supongo que siguiendo los sabios consejos de su abogado defensor.
Yo me pregunto, si es un acto criminal el conducir borracho, por el riesgo que supone para los demás …
Porqué el ir por la vida borracho y cargado de estupefacientes iba a ser menos criminal, cuando igualmente conducimos,pero a pie y por la calle, con el riesgo que supone encontrarte con alguien en este estado… y que luego tienen la desfachatez de esgrimirlo como defensa… para esquivar el peso de la justicia.
Si ésta es la clase de Justicia que tenemos, … ¡menuda Justicia!
Sólo pienso en esas madres, que ven salir a sus jóvenes de casa y se quedan con la enorme preocupación de si los volverán a ver…
Creo que España es un hermoso lugar y nuestros políticos y gobernantes no deben permitir resquicios para los malvados.
Para ello les votamos, porque confiamos en su buen hacer…
No permitamos que se nos vaya de las manos el hermoso estado del bienestar y de los derechos humanos…
COMPARTE EL ARTICULO
Comments (8)

Ya recuerdo a este imbecil. Simbolo de lo peor que criamos…
:-/
Es impresionante como podemos llegar a ser los humanos…
Que salvaje!
Espero que se haga justicia con este “hombre”, por llamarlo de alguna manera. Porque creo que el ser “hombre” hay que ganarselo, y este “energúmeno” lo es todo menos “hombre”
Salvaje total, Romayris
Creo que todos esperamos justicia ejemplarizante, para que a nadie se le vuelva a ocurrir semejante cosa, Daniel.
El ir “pasado de vueltas” debería estar vigilado, pero este energúmeno no iba ni borracho ni drogado, simplemente es mala persona, no hay que darle más vueltas. Se le tiene que castigar por ello y debe aprender, dado que es mayor de edad, creo que unos meses en prisión le harán reflexionar sobre si merece la pena o no seguir siendo un gilipoll*s.
Muaks!
Claro ejemplo de lo que tenemos en España cuando a un niñato no se le dan dos hostias a tiempo. No extras, ni excesivas, pero si es niño y fallta el respeto a alguien, sea de donde sea, o del sexo que sea, se le da un guantazo, aprende. Vamossss…